Por Felipe Suárez
Vampiros es el nombre con el que se titula la segunda entrega discográfica en el camino solista del ex Weichafe, Angelo Pierattini junto a Las Calaveras Errantes. Esta nueva producción fue lanzada a principios de éste 2010, a tan sólo un año desde el lanzamiento de su anterior placa, bajo el alero del sello nacional Oveja Negra.
Vampiros es un álbum en el que se logra de gran manera el formato canción que Angelo ha estado explorando en su ruta solista. La placa consta de nueve grandes tracks, entre los cuales cualquiera podría ser elegido como single, ya que en Vampiros se ha logrado una sonoridad interesante y de fácil asimilación, lo que como consecuencia hace que el disco se escuche fácilmente y que al segundo viaje por sus frecuencias, éste ya encante al auditor.
En esta placa hay cortes que resaltan como las dos primeras estaciones llamadas "Vampiros" y "Déjame entrar", con atmósferas piscodélicas, pero también algunas leves pinceladas que rozan el pop, pero que no saturan ni exceden los límites de un álbum con columna vertebral en el rock. La lírica de "Vampiros" es la más socialmente lúcida o contestataria del disco, a diferencia de los otros cortes que se enfatizan en letras dirigidas a chicas o lugares comunes, lo que se demuestra en la siguientes pistas, tituladas "Menta, miel y sangra" y "Mujercita".
"Litoral Central" es otro de los grandes temas del disco, con armonías y melodías íntimas y profundas en que respira el slide del folk norteamericano que se mece en el horizonte musical del corte.
En nuestra opinión el "temazo" del cedé, es precisamente el que continúa y se titula "Mi vieja radio", una hermosa parada en éste gran viaje sonoro que hemos emprendido al poner play en nuestro reproductor. El gran armonicista y blusero nacional Gonzalo Araya aporta con su cuota de sanación mediante el harp a éste lindísimo corte. "Mi vieja radio" es de esas canciones necesarias, llenas de nostalgia y shock cotidiano.
Casi al término del recorrido por la placa, comienza a sonar "Faro Austral", con su comienzo armónico de cuerdas al que posteriormente se suman un desfile de sonidos atmosféricos que en espirales rotan por los alrededores de la melodía.
El toque más folk del cedé lo lleva la canción que finaliza el álbum, llamada "Me pongo a llorar", en la que sin más que un cuatro venezolano y el acompañemiento en los coros de Daniela Stevenson, se nos entrega una bellísima canción minimalista que corona nuestra sesión.
"Vampiros" es un álbum insipirado en el poeta nacional Claudio Bertoni, es uno de esos discos en que la complicidad compositiva entre géneros musicales se hace muy presente, encontrando entre sus recovecos inescrutables elementos del rock, folk, indie, psicodelia, pop, entre otros, pero que al estar trabajadas óptimamente se funden en la homogeneidad sonora de la placa.
No nos queda más que recomendar éste álbum y junto a una tibia copa de sangre, entregarnos al viaje de colores y líneas que adornan el gran album art del disco. Salud!.
|

blog comments powered by Disqus