Los Jaivas - El Volantín (1971)

Los Jaivas - El Volantín (1971)

Por Diógenes Matus Valin

Mucho se ha escrito y dicho sobre Los Jaivas... Que son la banda más importante de la Historia de la Música Chilena, que pasearon su repertorio por todo el mundo, siempre con éxito, mas allá de la simple curiosidad que producía su propuesta en Europa o EEUU, que vivían en comunidad, sus individualidades como músicos y personas, llevadas al terreno mítico en el caso de Gabriel y Gato, sus discos "Alturas de Machu Pichu", "El Indio", "La Ventana" y "Obras de Violeta Parra" como puntos álgidos de su discografía etc. Pero pocos se detienen en un disco que me parece clave para entender el pasado, no sólo de la banda, sino que del estado en que la música chilena se encontraba en aquel lejano 1971. Es éste también el punto de inflexión en el cual Los Jaivas se comienzan a desprender de años de experimentación sonora, influidos por un tremendo sentido americanista, las drogas, la música que los había acompañado en años previos (Bolero, Cueca, Música Clásica, Cha Cha Cha, Rock n Roll, etc.), logran componer sus primeras canciones, de ahí en adelante se devela el por qué de su grandeza.

Desde la preciosista e ingenua introducción de "Cacho" que repentinamente pasa al terror de la dominación, la tristeza y la destrucción se establece el contraste profundo que encontramos en el disco. Es "Cacho" precisamente la que pone en el tapete la primera declaración de principios de la banda, Gato convertido en un indio americano grita a los cuatro vientos que él quería ser "Como quise, pero antes que llegaron los Españoles Rechuchadesumadre"... Sin comentario.

Luego la trilogía compuesta por "La Vaquita", "Por 25 Empaná" y "Tamborcito de Milagro" constituyen los últimos rastros de lo que venían haciendo Los Jaivas hasta ese momento, improvisaciones juguetonas, aparentemente desprovistas de un orden lógico, en las cuales mezclaban temáticas de corte indígena y social junto a distintos elementos musicales tribales en lo percutivo, experimentales en el uso de clavos en el cordal del piano por ejemplo, y actuando como colectivo multinstrumental y vocal, en el cual cualquiera de ellos cantaba, tomaba una frase y la desarrollaba, y era capaz de interpretar ocarinas, tarkas, teclados, rascas, bongoes, guitarras, tambores, flautas etc. En suma, una variedad de instrumentos de distinta índole, lo que le da un aire de variedad tremenda a esta sección.

Es luego de esto que encontramos dos momentos claves de la placa, "Que o la tumba serás" y "Foto de Primera Comunión", temas que mantienen ese aire de improvisación en su esencia pero que están estructurados como canciones, con líricas nostálgicas y evocadoras sobre un país que ya en esa época empezaba a perder su identidad y seguía denostando a los pueblos originarios. Transforman la frase más reconocible del himno nacional en una plegaria triste con un ritmo cercano a la cumbia. "Foto de Primera Comunión", sigue la misma línea trazada por su antecesora, tanto en la temática revisionista de un pasado que ya se fue y del cual queda sólo el bonito recuerdo, como en el estilo musical también cercano a lo tropical hecho que en su momento hizo que se les comparara con Santana (relación que a Gato en especial nunca le cayó bien, para él Santana era otro gringo oportunista que se beneficiaba de la cultura latina para ganar lukas...)

Los Jaivas

En el final el viaje sicodélico de "Ultimo Día", un tour de forcé por los recovecos de la mente y el espíritu, en clave de malambo, pero con detalles electrónicos Avant Garde y una letra que hace alusión, a través de la palabra "último", a muchos otros conceptos, "Ultimo Día, Beso, Sol, Infierno, Año, Siglo... Últimamente Nadie Se Enoja", por nombrar sólo algunas. Otras frases para el bronce como "El enojo no deja ver cosas bonitas" o "Los Niños son lindos, las flores también" son muy clásicas de una época marcada por el hipismo, la libertad de pensamiento y por supuesto la experimentación de ciertas sustancias que ayudan a abrir la percepción.

Como regalo y cerrando esta máquina del tiempo, "Bolerito", corto de 26 segundos en el cual recrean la época en que como High-Bass amenizaban las kermeses y fiestas escolares en el Viña del Mar de los 60's.

Adelantándose al Punk y su impronta de independencia y autogestión, Los Jaivas editan por su cuenta 500 copias de esta ópera prima, y se comienzan a hacer un nombre dentro de la floreciente escena musical de la época. No sería hasta un año después que la banda conseguiría el éxito y reconocimiento nacional a través de los singles "Todos Juntos" y "Mira Niñita", materializados en su segundo y definitivo disco "La Ventana".

Si quieres escuchar el disco "El Volantín" de Los Jaivas, haz clic aquí.

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