Por Joan Bernet Biscochea
"Hoy mi corazón se ha roto. Ronnie dejó de existir a las 7:45 AM de este 16 de mayo. Muchos, muchos amigos y familiares pudieron darle el adiós en privado antes de que falleciera tranquilamente. Ronnie sabía cuán amado era por tantas personas, por ello valoramos el amor y el apoyo que todos ustedes nos han dado. Por favor dennos algunos días de privacidad para lidiar con la terrible pérdida que hemos sufrido. Por favor sepan que él los quería a todos y que su música nos acompañará para siempre", expresó Wendy Dio en un mensaje publicado en la página oficial de vocalista.
Estas fueron las devastadoras palabras que entristecieron a las hordas metaleras del mundo. Millones de perfiles en Facebook y Twitter cambiaron su foto por una de este ícono del metal y llenaron sus muros y profiles de condolencias, lamentos y videos de Dio en vida. Así es como Dio, nos abandona.
Al poco tiempo, se estremecen nuevamente los metaleros del mundo:
"El metal está de luto tras saberse la noticia de la muerte del bajista y co-fundador del grupo Slipknot, Paul Gray. El artista de 38 años fue hallado sin vida en un hotel de su ciudad natal de Des Moines (Iowa). Las causas del fallecimiento no están claras aunque se rumorea que podría haber sido por sobredosis."
Nuevamente, mensajes de condolencias, fotos, videos y homenajes al caído. Poco a poco van muriendo los grandes: algunos aquejados por la edad y las enfermedades que quedan tras años de vicios y la premisa "sex, drugs, alcohol and rock 'n' roll"; otros por asesinatos, accidentes o excesos. Pero ¿qué nos queda en su lugar? Muere Dimebag Darrell años atrás durante un concierto y con él muere Pantera. Ahora hay quienes dicen por allí que Lamb of God son los nuevos "Cowboys from Hell", cosa de la cual no tengo ni la menor duda. Pero ¿realmente las generaciones de relevo dan la talla? Las nuevas bandas prefieren géneros como el Industrial, el New Metal, el Heavy o el Black. Ya no hay ideas originales. Lo más original que ocurre son refritos aderezados con screamo o los subgéneros que terminan en "core": Metalcore, Emocore, Grindcore, en fin, bandas con el sello "core" dando la cara por ellos. Y esto no llena mucho las expectativas de los "vieja escuela".
Otros intentan desesperadamente emular a sus ídolos sin lograr más que meras copias. ¿Será que nos quedamos estancados en la época en la que salir del Glam ya era algo por sí mismo innovador? ¿O es que quizás nos quedamos con que "gritos + cara de rebelde + guitarras + converse + tatuajes y ropa en mal estado = buen metal"? ¿Será que el metal y el rock en sí mismos necesitan reinventarse? Ahora están muy de moda las bandas que mezclan el metal y lo sinfónico. Tengo amigos que se burlan de la voz gutural cantando duetos con la cantante lírica: "No señor monstruo, por favor no me trague!! Sí, sí te trago grrrr RAAAAAWRRR" y aunque el estilo es de mi agrado, se está volviendo recurrente. Las nuevas generaciones del metal están repitiendo y abusando de lo que en algún momento fue genial y épico. Hablando de épico, ni qué hablar de lo repetitivo de las princesas, caballeros y dragones de las bandas power. Aunque algunas bandas de renombre tienen una nueva salida: Latinoamérica. Qué chistoso encontrar a bandas como Iron Maiden y Mägo de Oz casi simultáneamente estrenando temas que tratan de los aborígenes latinos y sus mitos, específicamente "El Dorado", la leyenda que más quebraderos de cabeza dio a los conquistadores. Y así como ellos, estoy segura de que ya vienen unos cuantos preparando sus singles sobre la mítica ciudad de oro.
Este artículo se escribe hoy para homenajear a los grandes como Dio, que hicieron del horns up "\m/" algo universal, siendo este un gesto muy europeo en
nuestros abuelos, que pretendía espantar a los malos espíritus, y para crear una interrogante en las mentes de los músicos que planean quedar registrados en la historia del metal al lado de Metallica y diagonal a Ozzy Osbourne: ¿Qué hay en el metal que no se haya hecho? O, si todo está hecho ¿qué agregarle para enganchar a los jóvenes que se unen año tras años a nuestras filas, sin que falte la calidad y grandeza de las bandas legendarias? Yo personalmente les diría: ser ustedes mismos sin querer imitar a King Diamond o cualquier otro que admiren. Toquen lo que quisieran escuchar: hagan algo que les guste y pongan el alma en sus escalas y arpegios. Aprovechen ese don para tocar más rápido que el demonio o cantar más alto que el trueno, en innovar más que en imitar o querer gustar.

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