Jeff Buckley

Jeff Buckley: Un canto sublime

Por Felipe Suárez

Corrían los '90, una época en la que se comenzaron a volcar sentimientos oscuros, melancólicos, autodestructivos y también profundos en el rock, fue una década muy rica en lo musical como generadora de íconos. Dentro de ésta década es donde sale a la luz (o trae la luz?) Jeff Buckley, un referente vocal innegable para tipos como Thom Yorke (Radiohead), Chris Cornell (Soundgarden, Audioslave), Matt Bellamy (Muse) y otros.

Un 17 de Noviembre de 1966 Jeff Buckley nació, hijo de Tim Buckley, un aclamado músico del folk-rock y el jazz, al cual Jeff sólo vería una vez en su vida luego de que Tim los abandonara. Jeff Buckley fue criado por su madre Mary Gilbert y su padrastro Ron Moorhead, de hecho Jeff Buckley hasta los 10 años tuvo el nombre de pila de Scott Moorhead, nombre que se cambiaría cuando conoció a su padre.

Buckley comenzó a participar en algunas bandas tocando guitarra o haciendo distintos soportes instrumentales, pero el día en que se celebró un tributo a Tim Buckley en 1991, sería el escogido para que Jeff demostrara todo su potencial vocal en forma masiva, pero esto no lo hizo para conseguir reconocimiento ni nada por el estilo, sino más bien como la última oportunidad que tendría para demostrarle sus respetos y aprecio a su padre, que había muerto en 1975 por causa de los excesos que una época como los '60 y '70 generaba en los músicos. Jeff interpretó algunas canciones de su padre con acompañamiento armónico de guitarra por parte de Gary Lucas (con quien estaría por un tiempo en la agrupación Gods and Monsters), pero su versión a capella para "Once I was" sería el que dejaría a todos los presentes atónitos por tal impresionante registro vocal.

A la edad de 20 años Jeff Buckley egresó de un curso de 2 años en el Musician's Institute, pero para él no fue más que un pérdida de tiempo, toda esta teoría musical no le sirvió ni aportó en nada a su música, puesto que comúnmente la teoría opaca la emoción y el sentimiento, y el sentimiento es algo fundamental que podemos apreciar en los cortes de Jeff.

Posterior a esto Jeff Buckley se estableció en New York y se presentaba periódicamente en versión solista en el Café Sin-é, escenario al que volvería durante toda su carrera, incluso cuando ya era un músico consagrado y aclamado por los medios especializados.

En 1994 sería publicada su primera y última producción discográfica en vida titulada "Grace", un álbum impresionante que sería elogiado por la crítica y por grandes de la música como Bob Dylan, Neil Peart, Paul McCartney, Robert Plant, Jimmy Page y Thom Yorke, entre otros, transformándose Jeff Buckley en un referente innegable para aquellos músicos que quisieran llevar su voz a niveles sublimes, pero la genialidad de la placa no sería directamente proporcional a las ventas del álbum, siendo éstas muy lentas, pero con el progreso del tiempo irían acelerándose.

Luego de éste lanzamiento, Jeff Buckley comenzaría a volverse masivo y llamar la atención de las discográficas y medios, logrando hacer shows con alta asistencia de público y entrando al circuito de los músicos consagrados de la época de los '90, pero la consecuencia musical y artística de Jeff Buckley y su crítica opinión respecto de la industria musical y de las casas discográficas, lo llevaría a embarcarse en un tour de dos años, para estar alejado de las exigencias que contraía ésta fama que estaba consiguiendo, que tendría su punto cúlmine con su presentación en el Olympia de Paris, mismo anfiteatro donde el gorrión de París (Edith Piaff) conquistó al mundo. Jeff se refiere a esta presentación como la mejor que ha tenido en su vida, reconociendo la importancia de un lugar como el Olympia y la respuesta que tuvo para con su show el público asistente.

Otra muestra de esta coherencia artística e independencia de las exigencias del mainstream y los shows sold out, fue cuando Jeff se embarcó en un gira llamada "Phanthom Solo Tour" en la que Jeff se iría presentando en cada escenario con un nombre diferente, oponiéndole obstáculos a la masividad de concurrencia que habituaba asistir a sus shows, algunos nombres que Jeff Buckley utilizó son Topless America, Smackcrobiotic, Father Demo, Martha and the Nicotines, Crackrobats, Halfspeeds, entre otros. Con esto Jeff quería regresar a aquellos tiempos previos a la publicación de su aclamado "Grace" en que se presentaba en pequeños cafés o pubs con un público no multitudinario, pero perfecto, en que se armaban jornadas etéreas e íntimas en las que Buckley podía darse el gusto o necesidad de disfrutar la música, de experimentar, de equivocarse, de volar, de crear atmosferas de relación simbiótica entre público y músico.

En 1997 Jeff comenzaba a preparar lo que sería su segunda placa en estudio llamada "My sweetheart the Drunk", Jeff y su banda habían registrado algunas maquetas de los cortes que se incluirían en el álbum y luego Jeff los "liberó" un tiempo para que pronto volvieran recargados y comenzar con el proceso de grabación final del disco, grabaciones que posteriormente serían publicadas bajo el nombre "Sketches for My Sweetheart Drunk". Precisamente el día que la banda volvía a Memphis a continuar con la grabación, el destino, al igual como muchas veces nos ha arrebatado a una tan corta edad a uno de esos músicos increíbles que elevan a niveles cósmicos la música popular, reclamó su vida.

El real motivo y forma en que Jeff Buckley murió se encuentra bajo una densa capa de neblina, así como sucede con muchos otros músicos que han muerto en condiciones extrañas, pero la historia más barajada es que el Wolf River en Memphis sería el que vería apagarse terrenalmente la luz de Jeff, y fundiéndose con el infinito, luego de escuchar "Whole Lotta Love" de Led Zeppelin (de la real autoría de Willie Dixon) y adentrarse en el río, para desaparecer en su caudal y morir ahogado, siendo posteriormente encontrado su cuerpo al final de la histórica cuna del blues de Beale Street, desnudo y casi irreconocible, excepto por el piercing que Jeff tenía en el ombligo.

Así es como el tiempo y el cosmos reclamó a uno de esos seres que cada cierto tiempo aparecen en la Tierra y nos deleitan con su musicalidad intensa y una calidad sonora, sentimental y técnica (no teórica) increíble.

Para un amante de la música, escuchar a Jeff Buckley cantar lo lleva a recorrer un espiral vocal en que se alcanzan niveles melódicos etéreos, así como ciertas culturas orientales utilizan el canto diplofónico para elevarse espiritualmente, Jeff con un canto monódico, pero de extensiones interválicas impresionantes (al menos cuatro octavas y media), logra algo sublime, si la iglesia sólo permitía la música vocal en la música sacra de los cantos gregorianos por ser considerada la voz como el único instrumento entregado al ser humano por dios (?), si ésta idea tan limitada fuera cierta, el registro y timbre de Buckley serían la prueba fehaciente de que esto no es casí, esto es una experiencia religiosa.

Continuaremos escuchando la GRACIA de "Grace" deleitándonos con "Last Goodbye", "Dream Brother", su versión final para "Hallelujah" de Leonard Cohen, "So real" y "Mojo pin", mientras transitamos por el sinusoidal, neblinoso y sanador camino de la música recordando por siempre al gran Jeff Buckley. Salud! Cassette

Más información de Jeff Buckley en:
Web Site Comentario de Disco en Absenta Musical

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Felipe Suárez

Felipe Suárez / Productor

felipe.suarez(arroba)absentamusical.com

Felipe sueña con poder hacer un solo de guitarra, mientras se eleva con su skate dando giros en espiral, y que al caer, caigan con él: las uñetas del sol, la guitarra de Jimi Hendrix, el feeling de Stevie Ray Vaughan.

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