Por Diógenes Matus Valin
"Noel Scott Engel" o "Scott 4" (1969): Este es el testamento definitivo de Scott Walker en los sesentas y un disco que, si bien no fue apreciado en su justa medida en el momento de ser lanzado, desde los 90 viene influenciando a gente como Radiohead, Pulp o Cocteau Twins por nombrar solo unos pocos. Revindicado y puesto en el lugar que siempre le correspondio, "Scott 4" es una de las cajas de Pandora, más inescrutables de la historia de la música en los últimos cincuenta años... ¿Porqué un artista que goza del éxito, el reconocimiento y la admiración de críticos y fans en muchos paises, edita una obra maestra y es relegado al olvido apenas meses después de lanzar el disco?
Se podria pensar que fue debido al cambio generacional y estilístico que venía ocurriendo desde el 67 y que explotó definitivamente el 69, año de la irrupción del Rock Sinfónico de King Crimson, el Hard Rock de Led Zeppelin, el híbrido Jazz Rock de Miles Davis en "Bitches Brew" seguido de Frank Zappa en "Hot Rats", el KrautRock Aleman... demasiados cambios, por lo que para mucha gente joven de esa época debe de haber sonado un tanto descontextualizado. Pero la verdad este es un álbum que no tiene momentos bajos; escrito totalmente por Scott (sus anteriores 4 discos contenian mitad covers, varios de Jaques Brel y originales de su autoría) explora terrenos musicales y líricos diversos: desde el guiño a Morricone en "The Seven Seal", inspirada en el "Séptimo Sello" de Ingmar Bergman (Director sueco de culto y del cual Scott era fanático), pasando por la magia onírica de "On your Own Again", una de esas canciones que te dejan con ganas de escucharlas mil veces, y que quizás sea la mejor canción corta escrita en la historia de la música... En "The World Strongest Man", Walker muestra su lado mas frágil, "The Angel of Ashes" y "Boy Child" son dos temas que pueden ser vistos como una unidad, sus cuidadas y ensoñadoras letras, acompañamientos armónicos de corte modernista, y su inconfundible manera de cantar, los convierten en momentos altísimos del disco.
"Hero of the war" es una irónica protesta contra la guerra en tono impresionista y con algunos toques de guitarra flamenca, en un ritmo más bien tropical cercano al Calypso. Su gusto por el soul se ve reflejado en "The old man's back again" y "Get behind me", las cuales aprovechan el excelente tono y ductibilidad en la voz de Scott, poseen exelentes ritmos y están llenas de detalles (así como todo el disco) que años posteriores serían calcados por bandas y músicos como Bowie y Brian Eno... En el cierre, "Rhymes of Goodbye" es una balada estilo Elvis que nos deja en una nube con un cierto tono esperanzador. Luego de este disco la carrera de Walker (su verdadero nombre es Noel Scott Engel) se iría oscureciendo cada vez más,
entrando en un periodo marcado por el misterio, el enclaustramiento y las inseguridades que dejaron huella tras este disco. El autoexilio se rompería a mediados de los setentas con la reunión de los Walker Brothers (antiguo grupo de Scott),
y con esporádicos pero aplaudidos lanzamientos en los siguientes años, lo que reforzaría más aun su imagen de figura iconoclasta, misteriosa y reclusiva. Para mi gusto uno de los personajes más especiales, únicos e influyentes en la Historia del Rock.

blog comments powered by Disqus